Acerca del humo y la salud

El humo consiste principalmente de partículas y puede incluir otros contaminantes gaseosos del aire, como óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono e hidrocarburos que pueden ser tóxicos. La exposición al humo puede causar efectos sobre la salud y empeorar las afecciones de la salud existentes. La mayoría de los niños y adultos sanos se recuperan de la exposición al humo a corto plazo. Sin embargo, ciertos grupos de personas sensibles pueden experimentar síntomas agudos y crónicos más graves; incluso las personas sanas pueden experimentar síntomas. Los incendios forestales, como el incendio Thomas de 2017, pueden producir concentraciones de partículas excepcionalmente altas durante un período prolongado. Si usted padece síntomas, consulte con su médico. El humo y las cenizas de los incendios forestales y nuestra salud

Partículas

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Generalmente, el humo es una mezcla de gotitas líquidas y partículas sólidas, ambas muy pequeñas, que quedan suspendidas en el aire y pueden permanecer suspendidas hasta una semana. Cuando hablamos de contaminación por partículas, nos referimos a las “partículas en suspensión” inhalables de menos de 10 micrones de diámetro (PM10, también conocidas como partículas gruesas) y de menos de 2.5 micrones de diámetro (PM2.5, también conocidas como partículas finas). Las partículas finas invisibles del humo son una preocupación especial porque pueden alojarse en lo profundo de los pulmones y causar graves efectos sobre la salud, como el empeoramiento del asma, irritación de la nariz y la garganta, bronquitis y daño a los pulmones. Incluso es posible que algunas partículas ingresen al torrente circulatorio y afecten el corazón. El polvo y el humo visibles, y las partículas de más de 10 micrones también pueden irritar los ojos, la nariz y la garganta, pero son una amenaza menor para los pulmones y el corazón.

Quién está en riesgo

Las personas con enfermedades cardíacas o respiratorias, los niños y los ancianos son más sensibles a los efectos de las PM2.5, pero estas pueden afectar a todos. Quienes pasan largos períodos al aire libre sin protección respiratoria durante los días en los que la calidad del aire es mala tienen un mayor riesgo de sufrir efectos sobre la salud a corto y largo plazo. El ejercicio y la actividad física también aumentan el riesgo porque se respira más rápido y con más profundidad y, por lo tanto, se introducen más partículas en los pulmones.

Quienes tienen enfermedades del corazón o de los pulmones, como la arteriopatía coronaria, la insuficiencia cardíaca congestiva y el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) corren un mayor riesgo porque las partículas pueden empeorar estas enfermedades. Las personas con diabetes también pueden tener un mayor riesgo, posiblemente porque son más propensas a tener enfermedades cardiovasculares subyacentes. 
Los niños corren un mayor riesgo por varias razones: sus pulmones todavía se están desarrollando, pasan más tiempo con altos niveles de actividad y tienen más probabilidades de tener asma o enfermedades respiratorias agudas, que pueden empeorar cuando los niveles de partículas son altos.
Los adultos mayores corren un mayor riesgo, porque pueden tener diabetes o enfermedades cardíacas o pulmonares no diagnosticadas. Muchos estudios muestran que cuando los niveles de partículas son altos, los adultos mayores tienen más probabilidades de ser internados, y algunos pueden morir de enfermedades cardíacas o pulmonares empeoradas.
Cuanto más altos sean los niveles de partículas y cuanto más tiempo se esté expuesto a ellas, mayor será el riesgo de padecer síntomas y efectos sobre la salud. Los asuntos a considerar son la cantidad de días y los niveles de mala calidad del aire, la cantidad de tiempo que usted pasa al aire libre, su nivel de actividad y la calidad del aire interno en su casa.

Efectos sobre la salud

Las partículas de estos tamaños pueden alojarse permanentemente en las áreas más profundas y sensibles de los pulmones, y pueden empeorar muchas enfermedades respiratorias, como el asma, la bronquitis y el enfisema. Los niveles más altos de contaminación por partículas se han asociado con una mayor incidencia de problemas del corazón, incluidos los ataques cardíacos. Las partículas muy finas pueden ingresar en el torrente circulatorio y causar una muerte prematura en quienes padecen enfermedades cardíacas y pulmonares.  Algunos estudios médicos demostraron que incluso la exposición a corto plazo a niveles elevados de contaminación atmosférica por PM2.5 está asociada con un mayor riesgo de sufrir ataques cardíacos y ataques cerebrovasculares (ACV).  Además, los científicos están evaluando nuevos estudios que sugieren que la exposición a altos niveles de partículas también podría estar asociada con el bajo peso de los recién nacidos, nacimientos prematuros y, posiblemente, muertes fetales y de bebés.

Síntomas

La mayoría de los niños y adultos sanos se recuperan de la exposición al humo a corto plazo y no sufren efectos sobre la salud a largo plazo. Es posible que ciertos grupos de personas sensibles tengan síntomas agudos y crónicos más graves. Si usted tiene dudas específicas sobre su salud, le recomendamos que se comunique con su médico.

El humo y las cenizas pueden irritar los ojos, la nariz, la garganta y la piel.
Puede experimentar síntomas temporales como: tos, flema, opresión de pecho y dificultad para respirar. Las partículas en suspensión también pueden afectar los mecanismos fisiológicos del cuerpo que eliminan de los pulmones los materiales extraños inhalados, como el polen y las bacterias. Esto puede empeorar las enfermedades pulmonares, lo cual puede causar ataques de asma y bronquitis aguda, y también aumentar la propensión a las infecciones respiratorias. Si tiene una enfermedad pulmonar, es posible que no pueda respirar con la profundidad o la fuerza normales, y puede tener tos, molestias en el pecho, sibilancias, dificultad para respirar y un cansancio inusual. Si tiene alguno de estos síntomas, disminuya su exposición a las partículas y siga las recomendaciones de su médico. Comuníquese con su médico si los síntomas continúan o empeoran. Si tiene asma, siga con atención su plan de control del asma cuando los niveles de partículas sean altos.
En las personas con enfermedades cardíacas, se ha asociado la exposición a corto plazo con los ataques cardíacos y las arritmias. Los síntomas como el dolor u opresión de pecho, palpitaciones, dificultad para respirar o cansancio inusual pueden indicar un problema grave. Si tiene alguno de estos síntomas, siga las recomendaciones de su médico.
El riesgo de padecer cáncer por exposición a corto plazo al humo de los incendios forestales es pequeño en relación con las exposiciones totales durante la vida a sustancias cancerígenas de otras fuentes de combustión más comunes. Los materiales tóxicos y las sustancias peligrosas, como el asbesto, están presentes en los escombros y las cenizas de las construcciones quemadas. Las personas que han tenido incendios en sus hogares o empresas deben consultar con expertos en materiales peligrosos antes de limpiar el lugar.

Disminuya su riesgo

Vea Calidad del aire de hoy para saber cuál es la calidad del aire más reciente en su área. A continuación se describe el significado de los colores. Suscríbase a las advertencias de la calidad del aire, pero también use su sentido común. Si el exterior huele a humo, no es un buen momento para que usted y sus hijos hagan ejercicio al aire libre.
Quédese en su casa cuando los niveles de partículas estén altos o use una mascarilla respiratoria N-95. Disminuya su actividad física y tenga cuidado al limpiar las cenizas. Para conocer más recomendaciones, vea Protegerse del humo de los incendios forestales y Limpieza segura de las cenizas durante y después de un incendio.
Las chimeneas y las estufas de leña son una forma ineficiente de generar calor. Pueden convertir una gran parte de la leña en humo en lugar de calor. La leña se quema por completo solo a temperaturas muy altas. Los fuegos pequeños y muy calientes producen mucho menos humo, y son una forma mucho más eficiente de generar calor. Puede aumentar la eficiencia (y reducir la producción de humo) de su chimenea o estufa a leña haciendo algo de lo siguiente:

  • Cambiar a una chimenea de gas
  • Instalar un inserto de chimenea
  • Comprar una nueva estufa de leña certificada por la EPA

Vea también Consejos para una chimenea más limpia y Programa de reducción del humo de la madera.

No añada partículas contaminantes a su hogar quemando madera, leños de gas o incluso velas o incienso. Limite la cantidad de cenizas que trae del exterior. Quítese los zapatos y limpie las patas de su mascota. Considere la posibilidad de comprar un purificador de aire para su casa. Elija un filtro mecánico de aire de alta eficiencia (HEPA) o un precipitador electrostático. Evite usar un purificador de aire que funcione generando ozono; esto aumentará la contaminación en su casa. La California Air Resources Board (Junta de Recursos del Aire de California) tiene información sobre los purificadores de aire portátiles y centrales, incluso información sobre cómo elegir el tamaño correcto para su/s habitación/es.  Vea Consejos para elegir un purificador de aire de interiores para la eliminación efectiva del humo de interiores en California. Abra las ventanas y puertas cuando la calidad del aire mejore para tener un intercambio de aire limpio dentro de su casa y su auto. Vea también Calidad del aire en interiores y la salud.
La quema suele liberar partículas y sustancias químicas en el aire. Cuando se quema basura, como plásticos, papeles con revestimiento y productos químicos, se liberan en el humo contaminantes adicionales que causan cáncer y niveles más altos de partículas en suspensión. Cuando se queman los muebles (sofás, sillas, colchones), se pueden liberar en el aire sustancias altamente tóxicas, como el cianuro de hidrógeno, la acroleína y el amoníaco.

Recursos adicionales

Humo y cenizas de los incendios forestales

  • Protegerse del humo de los incendios forestales
  • Limpieza segura de las cenizas
  • Limpieza de las construcciones dañadas por inundaciones e incendios 
  • Información del humo de California  
  • Plantilla de guía escolar sobre la calidad del aire

Humo de chimeneas y estufas de leña

  • Consejos para una chimenea más limpia 
  • Programa de reducción del humo de la madera: ¡Calefacción más limpia y verde! 

Otras fuentes de humo 

  • Quema abierta
  • Quejas por humo